viernes, 11 de febrero de 2011

Hermandad de Jesús Despojado


En la Capilla del Rosario de la Calle Dos de Mayo, sede de la Hermandad de la Santa Cruz y Nuestra Señora del Rosario (actualmente fusionada con la cofradía del Cristo de las Aguas) fue concebida la idea de fundar una Hermandad y Cofradía de Nazarenos con el Título de "Nuestro Padre Jesús de la Humildad en el Momento de ser Despojado de sus Vestiduras para ser crucificado y Nuestra Señora del Amparo". Al parecer fueron oficiales de la Hermandad de Gloria junto con cofrades y D. Francisco Terrones ,por entonces sacerdote y capellan, quienes promovieron la empresa.
Aun así en el archivo de la hermandad existe una copia de las reglas que estos cofrades presentaron en abril de 1927 a la autoridad eclesiástica a fin de formalizar la nueva Hermandad. Estas Reglas no son demasiado concretas, ya que se centra en los apartados jurídicos y gubernativos. Consta de 25 artículos. La Autoridad Eclesiástica, tras estudiarlas, decide devolverlas, alegando que el nombre de la virgen es más de una corporación letífica. Esto paralizó la iniciativa, hasta que el presbítero Terrones es nombrado coadjutor de San Julián, San Marcos y Santa Marina. Un grupo de jóvenes de la feligresía con ánimo de emular cofradías, inician personalmente la fundación de una Hermandad en torno a la antigua devoción a una Virgen de los Dolores. Hay que contar con el difícil contexto histórico en que se encontraba el barrio de San Marcos y Santa Marina, uno de los centros neurálgico de resistencia a la rebelión o alzamiento militar de julio de 1936 capitaneado por Queipo de Llano. Como hemos dicho antes en la Iglesia de San Marcos una imagen de Ntra. Sra. de los Dolores, antigua y de valor artístico, fue destruida en el incendio del templo en julio de 1936. AL parecer fue el citado Terrones, coadjutor desde el '35, quien trató de encauzar el antiguo proyecto de fundar una cofradía de penitencia con el Misterio del Despojo; existía en la parroquia una imagen del Señor, de pie, con los brazos extendidos y mirando al cielo, con iconografía del Corazón de Jesús, y que parecía hecha a propósito (atribuida a Hita del Castillo). Se decía que había sido titular de la antigua cofradía de las Negaciones y Lágrimas de San Pedro. También resultó destruida en el incendio.
La iniciativa truncada por el triste suceso y los comienzos de la guerra, al contrario de lo esperado se reactivó más si cabe. D. José Laborde González, un feligrés de 17 años, con unos amigos también feligreses, y con el apoyo de terrones, decidieron revitalizar el culto a la dolorosa, de la que tan devota era la madre de Laborde (Dª Concepción González), con la hechura de una nueva imagen. Se le encargó a D. Antonio Perea Sánchez, vecino y conocido suyo. La imagen se bendijo el 12 de diciembre del '36 corriendo a cargo de D. Francisco Terrones en la Capilla de los Servitas, la que iba a ser su sede canónica.
Ese día comenzó el primer triduo en su honor. Se creó la primera comisión ejecutiva, que se reunió por vez primera el 24 de enero del '37, fijándose en marzo los cultos a la virgen. Esta iniciativa fue pionera en Sevilla, por el proceso de reactivación de la religiosidad suscitado por instancias gubernamentales que consiguieron triunfar en la sublevación militar. Resulta significativo que la Hermandad se funde en uno de los barrios más conflictivos para el nuevo régimen, pocas fechas después del incendio de San Marcos, tuvo lugar la Guerra de las Barricadas y un ambiente muy inestable. Es la única Hermandad que surge y se afianza en plena contienda civil.

El paso del Misterio es neobarroco en madera de Abebay, y la parihuela en pino de Flandes, tiene cartelas doradas por D. Luis Sánchez Jiménez en 1984, en un principio se tenía la intención de dorar casi todo el dorado, pero no se pudo realizar por motivos económicos, la cartela delantera se representa el escudo de la Hermandad, en la trasera el escudo de la Ciudad de Sevilla, en el del costero izquierdo el escudo Cardenalicio y en el del costero derecho el escudo Pontificio. Iluminado por seis candelabros guardabrisas, siendo de ocho brazos los de la esquinas, y siete los centrales, obras de D. Manuel Romero Palomo de 1984 y doce guardabrisas con pie en la base del canasto (cuatro en cada costero y dos en la delantera y trasera), también dorados por D. Luis Sánchez Jiménez, fue realizado por el taller de Francisco Bailac según diseño de D Antonio Martín Fernández, quien dio terminación a los detalles de la talla, que se realizó en tres fases: la talla total del canasto y la crestería en 1978; los respiraderos para la semana santa de 1979 y cuatro candelabros para las esquinas para 1978 y si no diera tiempo para el año siguiente. La parihuela mide 2,25x4,65x1,50 y calza 40 costaleros. Lleva figuras de los cuatro santos, de las Sedes en las ha residido la Hermandad, en las esquinas del canasto y capillas en los respiraderos, con imágenes de los santos Santiago (frontal, San Gil (Trasera), San Judas Tadeo (izquierdo) y San Juan de Dios (derecho), todos realizados por D. José Antonio Navarro Arteaga, entre los años 1990 y 1991. El paso de palio es de terciopelo negro con bordados en oro y manto de terciopelo azul con bordados en oro, del siglo XIX, antes fue de la Carretería, lleva respiraderos que pertenecieron a la Hermandad del Amor. Tiene respiraderos con orfebrería plateada en varales y Templete frontal que reproduce el Postigo del Aceite (de las murallas de Sevilla) con la imagen de la Pura y Limpia. La Virgen luce una diadema de plata dorada.

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